Martes 15 de Febrero de 2005

Alejandro Magno

Alejandro Magno, "Alexander", USA, 2004, 175 minutos. Dirigida por Oliver Stone, con Colin Farrell, Angelina Jolie, Val Kilmer, Jared Leto y Anthony Hopkins. Puntaje: 85 de 100.

Se entiende perfectamente por qué a esta película le fue bastante peor que a Troya. Una de las razones es justa: Farrell no tiene el carisma necesario para sostener sobre sus esbeltos y dorados hombros el peso de una leyenda como la de Alejandro. La otra razón del fracaso está a la vista: la historia de un guerrero trolo, que cuando no está matando gente entre geíseres de sangre se dedica a mirar arrobado a su novio y a dedicarle unos parlamentos potentísimos, no es para el espectador promedio. Habría que hacer el experimento y editar una versión en DVD, reemplazando a Hefestión por una Hefestiona, y ver que pasa. Y de paso lo digo: los que se quejaron de la homofobia o la cobardía de la película porque la única escena de sexo es heterosexual, cuando el 90% de la combustión protagónica es gay, se equivocan: las escenas de "amor platónico" entre Alejandro y su enamorado tienen más fuego que la saga entera de "Animal trainer" de Roco Siffredi (y eso que son más de 10).

Y es cierto que la película está llena de defectos, y que Stone es un descontrolado, ¿pero por qué no? Corre sangre, digital, de la buena; los efectos no molestan (si hay una escena en la historia del cine que NECESITA todos los efectos posibles es la entrada de Alejandro en Babilonia); y hasta el kitsch funciona (esos castillos llenos de odaliscas me hicieorn desear una versión de Las Mil y una Noches filmada por Peter Jackson y del tamaño de El Señor de los anillos). Hay hasta kitsch idiomático: a medida que Alexander invade nuevas tierras aparecen nuevos personajes, que hablan INGLÉS pero con distintos acentos (¿?). Angelina Jolie quiere ser la Cleopatra de Elizabeth Taylor, y aunque no aparece envuelta en una alfombra, lo hace envuelta en serpientes...

Stone prende todas las cañitas voladoras, pero algunas están húmedas: ahí está esa música atronadora cada dos minutos y ese argumento mal hilvanado y que se permite saltearse eventos fundamentales de la historia...

Pero la desmesura más grave de Stone es argumental: en el intento de "humanizar" a Alejandro, lo infantiliza. Cuesta creer que el guerrero más importante de la historia no era más que un nene de mamá, llorón y caprichoso, atolondrado y paranoico.

En conclusión: es mucho mejor que Troya (aunque más no sea porque está contada con mayor convicción y porque acá los novios son novios, no "primos"). Ojalá que la película sea redescubierta en DVD, una vez que haya pasado este tsunami de críticas absurdas.

PD: El que quiera una versión alternativa de esta misma historia, puede recurrir a la canción de Caetano - "Alexandre" de su disco "Livros" -, un gran alarde de virtuosismo y poesía y que dura 36 veces menos que la versión de Oliver Stone.

Xtian, a las 15 de Febrero de 2005 a las 12:23 AM | Enlace permanente | Comentarios (28) | TrackBack

Lunes 14 de Febrero de 2005

Million dollar baby

Million Dollar Baby, "Million dollar baby", USA, 2004, 137 minutos. Dirigida por Clint Eastwood, con Clint Eastwood, Hilary Swank y Morgan Freeman. Puntaje: 60 de 100.

Empieza como una especie de Rocky versión Eastwood, y con eso quiero decir que la película empieza bárbaro: porque más allá de que la primer Rocky es buena, acá se le agrega el talento de Eastwood para contar una historia sencillita, con trazos de humor, de amargura, de poesía y todo relatado por la mejor voz en off del cine actual: Morgan Freeman.

Pero de repente y cuanto menos te lo esperás viene un cross de derecha a tu mandíbula y cuando te despertás del desmayo la película es otra. Y esa otra película es amarguísima y panfletaria (por más que uno comulgue con su causa).

Y si Eastwood se lo permite, ¿por qué no yo? Acá va mi pedido y mi proclama: basta de peliculas sobre personas postradas que esperan la muerte, basta de himnos a la eutanasia, basta de requiems hospitalarios. Con "Hable con ella", "Mar adentro" y "Million dollar baby", ya tenemos la cuota para los próximos diez años.

Creo que la piña traicionera de Clint a sus espectadores ocurre transcurridos el 60% de la película, y por eso le doy 60 puntos sobre 100, ya que el resto aporta cero a la historia, al cine y al debate político de esta época.

Xtian, a las 14 de Febrero de 2005 a las 11:56 PM | Enlace permanente | Comentarios (3) | TrackBack

Jueves 10 de Febrero de 2005

Descubriendo el país de Nunca Jamás

Descubriendo el País de Nunca Jamás, "Finding Neverland", USA, Inglaterra, 2004, 101 minutos. Dirigida por Marc Forster, con Johnny Depp, Kate Winslet, Dustin Hoffman y Julie Christie. Puntaje: 5 de 100.

El instinto debería haberme indicado no ir a ver una película candidata al Oscar a Mejor Film. Pero ahí estaba Johnny Depp luego de la picaresca apabullante de Piratas del Caribe, en el papel del excéntrico autor de Peter Pan. Es como que la cosa prometía. También estaba Kate Winslet, que me fascinó en Criaturas celestiales y hasta en Titanic, arrastrando a Leíto DiCapprio por esas cubiertas oblicuas y anegadas.

Pero no, la ley es ley, y esta película no es la excepción. Los Oscars premian la obviedad, el fervor sentimentaloide y las películas recubiertas de un marrón glacé de seriedad. “Descubriendo el país de Nunca Jamás” tiene todo eso, y además: chicos inteligentes y ultra maduros, repletos de comentarios certeros; perros simpáticos y una reconstrucción de época puntillosa. Y como frutilla de la torta, un guión plagado de clichés: el genio loco, la enfermedad incurable, la madre mala que termina no siendo mala sino “estricta”, la oposición entre madurez e ingenuidad y entre represión y creatividad. Ah, y unas reflexiones sobre el arte y la vida tan pajueranas que dan bronca.

Aún así los perdono a Depp y a Winslet. Hace rato que sabemos que Depp elige perfectamente sus papeles, pero no sus películas: suele estar bien, aún en películas que están horriblemente mal. Winslet tiene un parlamento memorable, el resto del tiempo tose. Tose bien, eso sí.

Por último: es llamativo que el principal mérito de la película – la negativa a empujar la trama hacia sus esquinas más oscuras – me termine pareciendo otro gran defecto: las difusas sospechas de pedofilia, la asexualidad comatosa del escritor y el destino trágico de los huerfanitos rozan el eje de la historia sin sacudirlo. Soy de los que prefiere un disparate a un bodrio soporífero y empalagoso.

Xtian, a las 10 de Febrero de 2005 a las 1:25 AM | Enlace permanente | Comentarios (13) | TrackBack