Lunes 6 de Marzo de 2006

Por qué no ganó Secreto en la montaña

Ayer Secreto gano guión adaptado, mejor música y mejor director, pero no ganó mejor película. La regla es que la película que gana mejor director gana mejor película, pero no este año y para mí no es gratuito y es interesante ver por qué.

"Secreto" es una película incómoda. En un nivel obvio: se trata de dos vaqueros gays que viven una historia de amor a espaldas de sus esposas y sus hijos. Pero también en un nivel menos obvio: la película acumula frustración, los personajes están atrapados y más allá de sus intenciones y de ser "buenos tipos" sus vidas terminan incompletas, vacías. Escuché a mucha gente quejarse de que la película te deja con una sensación de ahogo, de impotencia, que no "te tira un hueso". Al salir del cine uno siente que el mundo rebalsa de injusticia, que las cosas están muy mal, y que todos, de alguna manera formamos parte de la fábrica de prejuicios y de basura, aunque más no sea por nuestra indiferencia.

En ese sentido CAPITAL, la película no es una película hollywoodense. Los críticos de El amante y muchos otros no vieron eso, son miopes. Como la película tiene buena fotografía, no tiene cámara en mano, y relata una historia en forma secuencial, la categorizaron como mainstream, pero no lo es. Por su temática (una historia "de amor" entre dos tipos) y por su negativa a ofrecer una salida cómoda y edulcorada que en la realidad no existe, la película no es hollywoodense.

Crash lo es. Ojo, mientras miraba Crash sentía dos cosas opuestas. Aplaudía sus intenciones, acordaba en un 100% con la mirada de los guionistas y directores, pero me daba cuenta de que se trata de un panfleto. Es una película manipuladora, que apreta todos los botones necesarios y que como premio por esa manipulación te deja salir del cine sintiendo que sos un poco menos racista, menos prejuicioso, que saliste vigorizado. La realidad es que eso es una píldora que a los progres nos encanta tragar, pero la realidad no funciona así. Crash no puede modificar a nada y a nadie, solo pide el asentimiento de cabeza del espectador. Es una película cómoda, aunque lo que muestre sean porquerías.

Munich es una película MUCHO más molesta. La película palestina extranjera que relata las últimas 24 horas de dos tipos que van a realizar un atentado suicida es MUCHISIMO más molesta.

Si Secreto en la montaña hubiera peleado con Orgullo y Prejuicio o con Capote, les hubiera ganado, pero no pudo con Crash. Hollywood quiere creer que tiene conciencia, que tiene preocupaciones morales y Crash fue la salida perfecta al dilema: premiar una película de excelentes buenas intenciones, pero manipuladora y tranquilizadora (y con final feliz), frente a una película que, aunque en formato hollywoodense, incomoda porque pregunta y rechaza de plano las respuestas obvias y reflejas.

Ojo, no quiero decir con esto que Secreto es la mejor película del año, ni siquiera la más controvertida (ya lo dije ahí arriba, hay otras más fuertes y más rompe esquemas), pero sí que aún contando una historia lineal y de estar perfectamente ejecutada, no logró atravesar la barrera de toda esta gente votando a solas y anónimamente en sus propios cuartos oscuros, donde respiran los prejuicios y donde se busca la tranquilidad de conciencia y no el salto hacia adelante.

Xtian, a las 2:44 PM | Enlace permanente | Comentarios (23) | TrackBack

Lunes 23 de Mayo de 2005

Ronda nocturna

Ronda nocturna, 2005, Argentina / Francia, 81 minutos. Con Gonzalo Heredia, Rafael Ferro y Mariana Anghileri. Puntaje: 72 sobre 100.

La película muestra una noche en la vida de Victor, un taxi boy que labura en la zona de Santa Fé y Pueyrredón. La noche transcurre en la calle, un sauna vip, una reunión con un embajador, la calle Godoy Cruz y sus travestis, cualquier otra calle y sus cartoneros, un jacuzzi en un telo, una pizzería, un billar. Y nada más. El argumento no existe, más allá del truco de mezclar realidad y fantasía paranoica.

La película se contenta con recorrer la ciudad insomne persiguiendo a su protagonista, y registrando todo lo que sucede (la peregrinación de los cartoneros, el hastío de los taxi boys, la cocaína de los poderosos) y ahí triunfa, creando una atmósfera onírica y seductora.

El problema es cuando el director fuerza el trazo. Ese final extendido que incluye a la ex novia del protagonista se nota artificial, atropellado e innecesario. Es más, me hizo acordar a los trucos del peor Subiela.

En fin, después de ver esta película me surge otra vez la pregunta que me hice con las últimas 5 o 6 películas argentinas que vi. ¿No estaremos copiando los peores vicios del cine norteamericano independiente? ¿Hasta cuando vamos a seguir huyendo de los argumentos y abrazando el registro documental y descarnado? ¿Seguiremos huyendo del acartonamiento del viejo cine argentino y reemplazándolo por la sustracción y el despojamiento como fetiches?

Alguien que haga ya mismo una película de género (como Nueve reinas). Alguien que se moleste en escribir un argumento con personajes que se transforman en la trama. Alguien que abandone el minimalismo realista o lo supere. Lo antes posible, por favor.

Xtian, a las 5:52 PM | Enlace permanente | Comentarios (3) | TrackBack

Cruzada

Parece que a Leonardo M. D'Esposito no le gustó Cruzada. A mí sí. Acá va su crítica (la incluyo aquí para facilitar la lectura) y mi crítica a su crítica.

Cruzada, "Kingdom of Heaven", EE.UU., 2005, 140’, dirigida por Ridley Scott, con Orlando Bloom, Liam Neeson, David Thewlis, Eva Green, Brendan Gleeson, Jeremy Irons, Edward Norton, Iain Glen. Puntaje: 4.

Las Cruzadas desde el punto de vista políticamente correcto, con cartelito incluido al final que dice que el conflicto no terminó, como si todo fuera sólo una cuestión de religiones (el petróleo y la cuestión territorial de diferentes pueblos bien, gracias). La parte "aventura" es más bien confusa: si era interesante un héroe "defensivo", queda todo disuelto entre un romance castísimo (y tienen a Eva Green, flor de desperdicio) y escenas de batalla aburridas y en cierto punto confusas. Del director de “Gladiador”, no del director de “Los duelistas”, aunque ambos se llamen Ridley Scott.

Por Leonardo M. D'Esposito

Mi respuesta:

((ATENCIÓN: lo que sigue si contiene spoilers. O sea, revela bastante de la trama)).

A veces siento que algunos críticos de El Amante escriben en piloto automático. Que entraron al cine con la idea de que algo no les iba a gustar y critican cualquier fruta que esté un poco abollada. Al menos eso sentí con la crítica que hace Leonardo M. D'Esposito de Cruzada.

Le critica lo siguiente:

1. D'Esposito: la película es políticamente correcta y el cartelito del final no dice que el conflicto actual en Israel también incluye otros elementos geopolíticos, más allá del religioso.

Yo: Ser políticamente correcto no es un defecto en sí mismo, creo, sino caemos en la chabacanería de pensar que decir "negros de mierda" es bárbaro porque implica una proeza de honestidad brutal. ¿Y por qué le molesta tanto el cartelito a D'Esposito? ¿Correspondía que pusieran cinco pantallas para explicar la madeja del conflicto en Israel (qué nadie llega a entender del todo)?

¿Por qué tiene que ser la corrección política un defecto? Por qué no rescatar que la película divide a malos y buenos de una manera más sensata que la mayoría de las demás: los malos son los fanáticos sedientos de poder, los buenos son los moderados con valores más domésticos.

Y encima hay que sumarle este mérito a la película: el héroe es un héroe defensivo, que no duda en decir: se acabó, dejemos todo este disparate de la guerra y volvamos a casa a mirar como salen hojitas de los porotitos.

2. D'Esposito: las escenas de las batallas son confusas.

Yo: Las batallas son confusas, supongo. Nunca estuve en una. Lo irritante de las batallas es que los héroes parecen sobrevivir siempre a los flechazos y piedrazos enemigos y mueren de alguna manera espectacular, mientras que a Juancito y Pinchame los mata un caballo que se les cae encima. Pero eso es parte del protocolo de una película de este tipo. ¿A qué falta de claridad en la batalla se refiere D'Esposito? Se ve que hay dos bandos, que pelean, hay sangre y mutilaciones y hay un intento por no estetizar la muerte (la escena de los cuervos me pareció soberbia). La batalla es carne podrida, no es transpiración épica, te dice Scott, y tiene razón.

3. D'Esposito: la relación entre Bloom y Green es casta.

Yo: D'Esposito: ¿en serio te pareció casto? Coger cogieron, así que esta castidad me pareció bastante porno. Si D'Esposito quería más tetas y culos, tendría que ver Mirame la palomita. ¿O quiere un romance tórrido? El motor de Bloom no es el amor por la minita esta, ella es una circunstancia más. El tipo va a buscar un perdón que no sabe bien que significa. No lo encuentra. Se le mató la esposa, se le murió el padre biológico poco después de conocerlo y tiene un laburo de mierda. Okay, se cruza con la chica esa, ¿y? El tipo tiene otras urgencias que no son las de su entrepierna, tiene otros miedos, otros fantasmas. Y escapa de ellos y corre de acá para allá, guiado por un par de principios de hierro (por algo es herrero). Su religión (en realidad la de su papá) es ser un caballero. Y de ella se separa al final, para volver a ser un herrero. Su plegaria: "intentar hacer de mi lugar un mejor lugar dónde vivir". A mí me alcanza con eso, y me sobra la relación casta o XXX con Green. Si no se hubieran encamado me hubiera parecido bárbaro. ¿O siempre que hay sangre tiene que haber leche?

Lo que no vio Espósito:

a. Scott no pone goma de relleno en su película. En los primeros 10 minutos se plantea la situación y los héroes se mueven hacia su destino.

b. Las batallas: están las imprescindibles y duran poco, por suerte. Sangre digital, no mucha.

c. Ingenio a lo McGiver para defenderse de los que te superan en número: casi ninguno, solo las piedras pintadas de blanco.

d. Malos y buenos: de los dos lados, cristianos y musulmanes, igual de buenos, de malos, de boludos, de turros, de sabios.

e. Una batalla que se prepara con gran alharaca hollywoodense y que se desarma porque los jefes deciden que no tiene sentido que mueran miles para no ganar nada (me hubiera gustado ser Scott para poder hacer eso... usar CGI para preparar una batalla inmensa que nunca sucede).

f. Y un héroe que se rinde, un héroe no fálico, un héroe como Gaudio, que mira el cielo y dice me salió de culo, salí con vida de esto y la gente me quiere. Apaguen la luz, me voy a casa a cosechar porotos alubia.

Y que algún otro baje la persiana.

Esto no es "El ciudadano", ni algún obra de arte china o de Konchumejistán. Es Hollywood, pero Scott esquivó 300 cunetas y no se metió en boxes. Hizo una película de guerra sin estereotipos, construyó un héroe creíble que pierde con gloria y te entretuvo durante 3 horas. Eso, pochoclo y poquísimo rigor histórico.

A mí me alcanza y me sobra.

Xtian, a las 3:45 PM | Enlace permanente | Comentarios (2) | TrackBack

Lunes 9 de Mayo de 2005

Tiempo de volver

Tiempo de volver, "Garden State", USA, 2004, 109 minutos. Dirigida por Zach Braff, con Zach Braff, Natalie Portman, Ian Holm. Puntaje: 90 de 100.

Un actorcito salido de una sitcom presenta su primer largo. Escribe, actúa y dirige: esperá lo peor, agarrate fuerte, el just do it de Nike como postulado creativo suele dar resultados catastróficos. Pero no, Garden State es una película rara, con una mirada propia y un humor inteligente. Zach actúa como si fuera Buster Keaton pasado de Prozac. Y todo está muy bien.

Es más, esta película tiene 3 de los mejores gags del año (la camisa con el mismo estampado de la cortina de baño, la luz que se apaga con el aplauso y el velcro silencioso). Me hizo acordar muchísimo al cine ultra personal de Wes Anderson. Alguien que parece, formalmente, meterse en el formato de tonos pasteles de la comedia romántica, pero la dinamita desde adentro, poblando la trama de freaks y hermosos perdedores.

Lamentablemente, en el último tercio, la película se inclina hacia la comedia romántica más tradicional y allí pierde fuerza y color. El final es bastante malo y empalagoso.

Habrá que esperar la próxima película para ver si esto fue suerte de principiante o el nacimiento de un nuevo talento en el panorama de la comedia yanqui.

Xtian, a las 5:17 PM | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack

Martes 15 de Febrero de 2005

Alejandro Magno

Alejandro Magno, "Alexander", USA, 2004, 175 minutos. Dirigida por Oliver Stone, con Colin Farrell, Angelina Jolie, Val Kilmer, Jared Leto y Anthony Hopkins. Puntaje: 85 de 100.

Se entiende perfectamente por qué a esta película le fue bastante peor que a Troya. Una de las razones es justa: Farrell no tiene el carisma necesario para sostener sobre sus esbeltos y dorados hombros el peso de una leyenda como la de Alejandro. La otra razón del fracaso está a la vista: la historia de un guerrero trolo, que cuando no está matando gente entre geíseres de sangre se dedica a mirar arrobado a su novio y a dedicarle unos parlamentos potentísimos, no es para el espectador promedio. Habría que hacer el experimento y editar una versión en DVD, reemplazando a Hefestión por una Hefestiona, y ver que pasa. Y de paso lo digo: los que se quejaron de la homofobia o la cobardía de la película porque la única escena de sexo es heterosexual, cuando el 90% de la combustión protagónica es gay, se equivocan: las escenas de "amor platónico" entre Alejandro y su enamorado tienen más fuego que la saga entera de "Animal trainer" de Roco Siffredi (y eso que son más de 10).

Y es cierto que la película está llena de defectos, y que Stone es un descontrolado, ¿pero por qué no? Corre sangre, digital, de la buena; los efectos no molestan (si hay una escena en la historia del cine que NECESITA todos los efectos posibles es la entrada de Alejandro en Babilonia); y hasta el kitsch funciona (esos castillos llenos de odaliscas me hicieorn desear una versión de Las Mil y una Noches filmada por Peter Jackson y del tamaño de El Señor de los anillos). Hay hasta kitsch idiomático: a medida que Alexander invade nuevas tierras aparecen nuevos personajes, que hablan INGLÉS pero con distintos acentos (¿?). Angelina Jolie quiere ser la Cleopatra de Elizabeth Taylor, y aunque no aparece envuelta en una alfombra, lo hace envuelta en serpientes...

Stone prende todas las cañitas voladoras, pero algunas están húmedas: ahí está esa música atronadora cada dos minutos y ese argumento mal hilvanado y que se permite saltearse eventos fundamentales de la historia...

Pero la desmesura más grave de Stone es argumental: en el intento de "humanizar" a Alejandro, lo infantiliza. Cuesta creer que el guerrero más importante de la historia no era más que un nene de mamá, llorón y caprichoso, atolondrado y paranoico.

En conclusión: es mucho mejor que Troya (aunque más no sea porque está contada con mayor convicción y porque acá los novios son novios, no "primos"). Ojalá que la película sea redescubierta en DVD, una vez que haya pasado este tsunami de críticas absurdas.

PD: El que quiera una versión alternativa de esta misma historia, puede recurrir a la canción de Caetano - "Alexandre" de su disco "Livros" -, un gran alarde de virtuosismo y poesía y que dura 36 veces menos que la versión de Oliver Stone.

Xtian, a las 12:23 AM | Enlace permanente | Comentarios (28) | TrackBack

Lunes 14 de Febrero de 2005

Million dollar baby

Million Dollar Baby, "Million dollar baby", USA, 2004, 137 minutos. Dirigida por Clint Eastwood, con Clint Eastwood, Hilary Swank y Morgan Freeman. Puntaje: 60 de 100.

Empieza como una especie de Rocky versión Eastwood, y con eso quiero decir que la película empieza bárbaro: porque más allá de que la primer Rocky es buena, acá se le agrega el talento de Eastwood para contar una historia sencillita, con trazos de humor, de amargura, de poesía y todo relatado por la mejor voz en off del cine actual: Morgan Freeman.

Pero de repente y cuanto menos te lo esperás viene un cross de derecha a tu mandíbula y cuando te despertás del desmayo la película es otra. Y esa otra película es amarguísima y panfletaria (por más que uno comulgue con su causa).

Y si Eastwood se lo permite, ¿por qué no yo? Acá va mi pedido y mi proclama: basta de peliculas sobre personas postradas que esperan la muerte, basta de himnos a la eutanasia, basta de requiems hospitalarios. Con "Hable con ella", "Mar adentro" y "Million dollar baby", ya tenemos la cuota para los próximos diez años.

Creo que la piña traicionera de Clint a sus espectadores ocurre transcurridos el 60% de la película, y por eso le doy 60 puntos sobre 100, ya que el resto aporta cero a la historia, al cine y al debate político de esta época.

Xtian, a las 11:56 PM | Enlace permanente | Comentarios (3) | TrackBack

Jueves 10 de Febrero de 2005

Descubriendo el país de Nunca Jamás

Descubriendo el País de Nunca Jamás, "Finding Neverland", USA, Inglaterra, 2004, 101 minutos. Dirigida por Marc Forster, con Johnny Depp, Kate Winslet, Dustin Hoffman y Julie Christie. Puntaje: 5 de 100.

El instinto debería haberme indicado no ir a ver una película candidata al Oscar a Mejor Film. Pero ahí estaba Johnny Depp luego de la picaresca apabullante de Piratas del Caribe, en el papel del excéntrico autor de Peter Pan. Es como que la cosa prometía. También estaba Kate Winslet, que me fascinó en Criaturas celestiales y hasta en Titanic, arrastrando a Leíto DiCapprio por esas cubiertas oblicuas y anegadas.

Pero no, la ley es ley, y esta película no es la excepción. Los Oscars premian la obviedad, el fervor sentimentaloide y las películas recubiertas de un marrón glacé de seriedad. “Descubriendo el país de Nunca Jamás” tiene todo eso, y además: chicos inteligentes y ultra maduros, repletos de comentarios certeros; perros simpáticos y una reconstrucción de época puntillosa. Y como frutilla de la torta, un guión plagado de clichés: el genio loco, la enfermedad incurable, la madre mala que termina no siendo mala sino “estricta”, la oposición entre madurez e ingenuidad y entre represión y creatividad. Ah, y unas reflexiones sobre el arte y la vida tan pajueranas que dan bronca.

Aún así los perdono a Depp y a Winslet. Hace rato que sabemos que Depp elige perfectamente sus papeles, pero no sus películas: suele estar bien, aún en películas que están horriblemente mal. Winslet tiene un parlamento memorable, el resto del tiempo tose. Tose bien, eso sí.

Por último: es llamativo que el principal mérito de la película – la negativa a empujar la trama hacia sus esquinas más oscuras – me termine pareciendo otro gran defecto: las difusas sospechas de pedofilia, la asexualidad comatosa del escritor y el destino trágico de los huerfanitos rozan el eje de la historia sin sacudirlo. Soy de los que prefiere un disparate a un bodrio soporífero y empalagoso.

Xtian, a las 1:25 AM | Enlace permanente | Comentarios (13) | TrackBack

Sábado 2 de Octubre de 2004

Lesbianas de Buenos Aires (2002)

{Argentina. 2002. 82 minutos. Dirigida por Santiago García. Puntaje: 90 de 100.}

No puedo dejar de pensar que el título contiene un guiño irónico. Esta película se llama "Lesbianas de Buenos Aires" aunque se podría haber llamado "Mujeres de Buenos Aires", o simplemente "Mujeres".

Sí, las mujeres que aparecen en pantalla son todas lesbianas: una entrenadora de fútbol femenino y ex militante de la CHA, una jovencita con su pareja, una vendedora de autos, una pareja a punto de tener un hijo, una mujer con su perrito. Sí, el entrevistador recorre cuestiones directamente relacionadas con la sexualidad de las protagonistas: la discriminación, la relación con sus familias, la maternidad, el machismo, la militancia, la búsqueda de una pareja.

Y sin embargo al salir del cine lo que queda es la sensación de haber conocido a un grupo de mujeres entrañables. El mensaje susurrado es que discriminar a estas mujeres fue, es y será un disparate.

El director acierta en eliminar cualquier interferencia (la cámara no muestra al entrevistador ni se escuchan sus preguntas) y en dejar que estas mujeres hablen por sí solas. Hay 5 minutos de más en esos largos planos silenciosos que le dedica a la entrenadora, pero el resto conmueve, divierte y evita el discurso amargo y protestón.

Se puede ver en el Malba todos los viernes y sábados de octubre a las 22hs. La entrada sale $5 descuentos para jubilados y estudiantes.

Xtian, a las 1:12 AM | Enlace permanente | Comentarios (5) | TrackBack

Lunes 14 de Junio de 2004

Los veinte y la chancha

Empiezo acá una serie que podría llamar "nexo grupal", y que consistirá en la crítica conjunta de películas que tienen algo en común.

La primer entrega es este grupo de críticas de cuatro películas que ví en los últimos meses: The 24th day, 28 days later, 21 grams y The 25th hour.

The 24th day

USA, 2004, 92 minutos. Dirigida por Tony Piccirillo, con James Mardsen y Scott Speedman. Puntaje: 2 de 10.

Un rubiecito simpático se levanta a un morochito simpático en un bar. Los dos muchachitos se van al departamento del rubio, a tomar unos tragos más y a ver qué pasa. El rubio parece timidón, torpe, seductor pero pronto demuestra ser siniestro, loquito y peligroso: hace 24 días que le diagnosticaron que es HIV positivo, y su única relación sexual con un hombre fue hace 5 años, con este morochito simpático que no se acuerda mucho, porque es promiscuo, porque aquella noche también estaba borracho y porque fue hace 5 años. El rubiecito secuestra al morochito, le saca sangre a la fuerza y le anuncia que si en un par de días el resultado del test de HIV es positivo lo va a asesinar.

Los dos pibes laburan bien pero el guión es pobre y la película no alcanza la altura de clásicos del género como El coleccionista, Trampa Mortal (dirigida por Sidney Lumet, con Christopher Reeve y Michael Caine) o El detectiva (dirigida por Joseph L. Mankiewicz con Michael Caine y Laurence Olivier). Encima, la bajada de línea es feroz: pareciera que ahora que el SIDA es casi una enfermedad crónica, hacía falta recordarle al público que ser promiscuo tiene un precio y el precio es alto. Sí, el mismo mensaje de Atracción fatal (aquel bodrio de Adrian Lynne se salvaba por el tour de force de Glenn Close, prendiendo y apagando la lámpara en el rincón de aquella habitación, guisando conejitos, etc).

28 days later

UK, 2002, 113 minutos. Dirigida por Danny Boyle, con Cillian Murphy y Naomie Harris. Puntaje: 7 de 10.

El director de Trainspotting resuscita el género de películas de zombies. Tengo que confesar que la premisa no me convencía, pero me llevé una agradable sorpresa. Los primeros 20 minutos de película (el personaje principal despierta de un coma para encontrar la ciudad vacía) son excelentes. Después la cosa se pone aeróbica y hay que correr, Lola, correr porque te persiguen los zombies caníbales y si te agarran alpiste, fuiste. Por suerte, Boyle baja un cambio y la película pega otro volantazo cuando los personajes encuentran refugio en un cuartel, repleto de soldados aburridos y calenturientos (que resultan ser tan peligrosos como los zombies caníbales).

21 grams

USA, 2003, 125 minutos. Dirigida por Alejandro Iñarritu, con Naomi Watts, Sean Penn y Benicio del Toro. Puntaje: 2 de 10.

Dirige el tipo que dirigió Amores Perros y actúan Penn, del Toro y Watts. O sea: tiene que ser buena. Pero no, es malísima. O mejor dicho: todos actúan bien, los diálogos son creíbles, y los rubros técnicos son impecables, pero el cine no funciona como la aritmética: acá la suma da negativa. ¿Por qué? Porque le director decidió romper la estructura temporal en pedazos y mezclar pasado, presente y futuro con un frenesí maniático. Sin la tracción del suspenso, la película se cae a pedazos. 21 gramos es una especie de Amores Perros pasada de coca, aquella funcionaba al borde la verosimilitud, haciendo piruetas al bordel del precipicio y porque sus idas y vueltas y el virtuosismo de la puesta en escena no era un obstáculo para la historia; en esta Iñarritu no atina a apretar el embrague o el freno de mano y la película se le va a los caños. Para que tengas una idea: agarrá Amores perros, sacale los perros, reemplazá los actores mexicanos por actores yanquis y cuando tengas la película terminada metela en una licuadora y licuá a velocidad máxima. Agarrá los pedacitos y pegalos con cinta scotch al azar, el resultado va a ser algo muy muy parecido a 21 gramos.

The 25th hour

USA, 2002, 135 minutos. Dirigida por Spike Lee, con Edward Norton, Phillip Seymour Hoffman y Anna Paquin. Puntaje: 3 de 10.

Es larga, es densa, es fallida; otra nueva película coral de Lee, otro nuevo homenaje a New York; actuaciones correctas, fotografía correcta, diálogos correctos. Ah, el argumento: las últimas 24 horas de un traficante antes de ir en cana. Son dos horas de relleno insípido y dos escenas que sugieren lo que la película podría haber sido. Una de ellas es el "rap" iracundo que el personaje de Norton escupe desde el espejo. La otra es ese paréntesis al final de la película, donde el personaje de Norton imagina otro futuro posible (me hizo acordar al paréntesis similar metido en el centro de La última tentación de Cristo). Conviene alquilar el DVD, mirar esas dos escenas y soñar con que Lee vuelva a filmar una obra maestra como Haz lo correcto.

Xtian, a las 3:06 AM | Enlace permanente | Comentarios (15) | TrackBack

Viernes 4 de Junio de 2004

L.I.E. (2001)

Dirigida por Michael Cuesta. Con Paul Dano y Brian Cox. 97 minutos.

Hay películas que son imposibles de filmar. Una de ellas es la historia de la "amistad" entre un pederasta y un pendejo de 15 años, sin chicanas morales ni simplificaciones tranquilizadoras. Una película cuyo único objetivo sea observar la realidad vaciada de sentimentalismo y que sólo obedezca las leyes que impongan sus personajes.

Lo soprendente es que esa película existe y se llama L.I.E. (abreviatura de Long Island Expressway, la autopista que funciona como escenografía en muchas escenas del film). Brian Cox (el ex marine pederasta) me recordó todo el tiempo al Brando circa Último tango, no sólo por el parecido físico sino por la sutileza de su actuación.

El único defecto es ese final apresurado y torpe, como insertado de prepo. Esta película incómoda es quizás una de las mejores (y menos vistas) del 2001.

Y se debería haber llamado TRUTH.

Xtian, a las 3:00 AM | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack

Lunes 24 de Mayo de 2004

Ropa interior

"Sometimes I dance around the house in my underwear. That doesn't make me Madonna. It never will".

Cynthia (Joan Cusack) a Tess (Melanie Griffith) en "Working girl"

La traducción castellana:

"A veces bailo en ropa interior cuando estoy sola en casa. Eso no me convierte en Madonna. Nunca lo hará."

No creo que exista mejor manera de decirle a alguien que baje los humos.

Xtian, a las 2:57 PM | Enlace permanente | Comentarios (2) | TrackBack

Miércoles 28 de Abril de 2004

Bill, sos boleta

Kill Bill volumen 1
USA, 2003, 111 min, dirigida por Quentin Tarantino, con Uma Thurman, Lucy Liu, Vivica A. Fox. Puntaje: 9 de 10

Kill Bill volumen 2
USA, 2004, 136 min, dirigida por Quentin Tarantino, con Uma Thurman, David Carradine, Daryl Hannah, Michael Madsen. Puntaje: 4 de 10

Mis empanadas favoritas son las de carne cortada a cuchillo. Ahora resulta que una de mis películas favoritas de los últimos años también viene rellena de lo mismo. Valga la advertencia, esta es una película ¨que puede afectar la sensibilidad del espectador¨ (¿pero no es para eso que uno va a ver películas?): hay hectolitros de sangre, decenas de miembros cercenados y sadismo en incómodas cuotas. También hay mucho cine, reducido a sus aminoácidos esenciales: imágenes, cámara, música. El resto - la historia, los personajes, las emociones - no existe. Y por eso sorprende que la película funcione tan bien: son 2 horas que parecen 20 minutos y que te dejan con ganas de más.

Y lamentablemente hay más: el volumen 2 se empecina en rellenar todos los agujeros, como si hiciera falta. Los chorros de diálogo reemplazan los chorros de sangre, y el pogo de la primera película se convierte en un vals berreta. El mamarracho hace agua hasta en lugares insospechables: ¿cómo puede ser que Tarantino, famoso por el filo de sus diálogos, se engolosine en esa perorata idiota acerca de Superman, los superhéroes y sus identidades falsas? ¿por qué ese final tan anticlimático y atropellado? ¿por qué situar la única escena de acción dentro de un trailer, dónde se adivina a los personajes peleando, pero no se los ve?

No alcanzan los guiños simpáticos al espectador (David Carradine aparece por primera vez en pantalla tocando la flauta a lo Kung Fu), ni los trucos de salón (el cambio de formato cinemascope a 4x3 para generar sensación de claustrofobia), ni las excelentes actuaciones de Carradine o Hannah; lo que sobrevive es la sensación de que el volumen 1 se merecía otro volumen 2.

Xtian, a las 3:25 AM | Enlace permanente | Comentarios (5) | TrackBack